Sobrevivientes del Holocausto Comieron Carne Humana: Testimonio de Freddie Knoller

Published: 2016-03-19

Una de las declaraciones indignantes que  hacen posible apoyar la teoría de la monstruosidad única de los alemanes se encuentra en los testimonios de los sobrevivientes del Holocausto. Aquí podemos escuchar una gran cantidad de extrañas, terribles, petrificantes, grotescas y  sobre todo fantásticas historias que de acuerdo con los que las cuentan son veraces.

Freddie Knoller

De hecho no tenemos una formula precisa y  espacio dentro de la narrativa de estas historias  para impugnar su veracidad , cuya peculiaridad es la de ser  totalmente subjetivas a  la experiencia de aquellos que las dicen,  y si bien podemos utilizar el pensamiento lógico  y ver a través de ellas,  hay que recordar que  el Holocausto como lo conocemos, se ha convertido en evento  cuasi religioso, derivado y alimentado  principalmente por emociones, y convertido en un momento de sufrimiento único de un pueblo, mezcla de divinidad y el carácter de lo sagrado e incluso para algunos teólogos judíos una anunciación, un evento profético; este evento histórico y sus historias están abiertos a la libre interpretación e impregnadas de ceguera intelectual .

Aunado a esto,  la Industria del Holocausto  se alimenta  de  estas creencias que  ayudan a  crear y apoyar, lo que ya ha sido magistralmente descrito el profesor Norman Finkelstein en su libro La Industria del Holocausto: Reflexiones sobre la Explotación del Sufrimiento Judío. Aquellos familiarizados  con la historia personal de Finkelstein  saben  que pasó de ser un intelectual judío respetado en de Paul University, una universidad católica en los Estados Unidos, para convertirse en lo que  Alan Dershowitz denomina un “ Judío que se odia a sí mismo” , esto declarado  públicamente por Dershowitz. Finkelstein arruino una brillante carrera  intelectual por la publicación de este libro donde expone la explotación económica del "sufrimiento único de los Judíos" por un grupo de empresarios morales y astutos, y  donde además señala con su fino pulso intelectual  la laxitud de la investigación cuando se trata de  testimonios de sobrevivientes del Holocausto, entre otras cuestiones.

De allí que los  revisionistas hayan durante mucho tiempo  centrado su análisis  en las historias fantásticas de estos sobrevivientes, simplemente imposibles en el mundo real.  Como  ejemplo clásico de la exageración y fantasía en estas narraciones, tenemos a  Elie Wiesel. Muchas cosas que no son probables se pueden encontrar en su libro Noche (Night), que increíblemente no se clasifica en  una librearía en la sección de ficción, sino más bien como una obra de no ficción.

Una de mis pasiones es la literatura, pero  al leer literatura uno no puede creer que todo lo que sucede en las novelas de Dostoievski es  un hecho real  o que las exageraciones del "realismo mágico", ese famoso estilo literario utilizado por muchos escritores en la década  de los 60 y 70 cuando el género tuvo su auge y magistralmente ejecutado por Gabriel García Márquez, Premio Nobel, no pueden  ser tenido como real,  palabra por palabra, por ejemplo, en su famosa novela Cien años de Soledad narra días y noches de lluvia sin parar que inundan un pequeño pueblo en Colombia debido a la inmensa tristeza de uno de sus personajes principales.

Sin embargo esto parece no empachar a  Elie a la hora de describir la realidad  y mezclarla con ficción en su libro, Los Judíos del Silencio: Un informe Personal Sobre los Judíos Soviéticos, en el que cuenta  que “…Testigos dicen que que- en Babi Yar en Ucrania-durante meses después de la matanzas del suelo brotaron a chorros géiseres de sangre." ¿En serio? "géiseres de sangre" ¿Por meses y meses después de la matanza...? ¿Elie Wiesel supone que debemos tomar esto como un hecho histórico, como un testimonio del horror- único y sobrenatural- y del sufrimiento de lo que el Holocausto fue para los Judíos que  lo sufrieron?

Otro problema que surge es el hecho de que Elie Wiesel es “un verdadero creyente del Holocausto”, una figura importantísima para la ortodoxia del Holocausto que defiende sin prejuicios cada parte y pieza de la fantástica narración del sufrimiento de los Judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Y también defiende testimonios extravagantes que no podrían haber ocurrido  y que además  no son discutidos  y analizados  con la debida firmeza científica por  historiadores exterminiocialistas que nos piden creer  y confiar en su trabajo de investigación que en partes como ésta carece de rigor, y se antoja terriblemente sesgado.

Como  he contado aquí hay muchos casos de testimonios de testigos de sobrevivientes del Holocausto que simplemente no tienen sentido, como el del bien conocido Abraham Bomba, un barbero judío en Auschwitz que se convierte en una de las estrellas del filme-documental de nueve horas y media del francés  Claude Lanzmann, Shoah , con sus historias extravagantes.

Freddie Knoller no es tan famoso como los personajes anteriores, pero sus afirmaciones no están en absoluto disminuidas por la falta de fama y la atención que muchos de estos supervivientes obtiene… 15 minutos de fama, como diría  el gran Andy Warhol, pueden hacer mucho para algunas personas .

A los noventa y cinco años, Freddie Knoller, un sobreviviente de Auschwitz, dice que no era raro que comer carne humana ya que el hambre era de proporciones epidémicas. Ha escrito dos libros, “Viviendo con el Enemigo” y “Viaje de la Desesperación” (ambos publicados por Metro Books).

Nacido el 17 de abril de 1921, en Viena, Austria, Knoller terminó transportado a Auschwitz, después de años de vivir en París, en noviembre de 1943. Nos cuenta que después de 15 meses en diferentes campos "el hambre entre los internos era tan terrible que comían cualquier cosa para sobrevivir, hasta carne humana”. Como parte de su testimonio describe la escena clásica, al bajar del tren en Auschwitz "las puertas se abrieron y vimos a oficiales del SS en uniforme... “tenían perros con correa, látigos en sus manos... nos dijeron que no tardaríamos en percibir un olor dulce en el aire, que eran los cuerpos que se queman... poco después, nos venía  el dulce olor que de Birkenau, y  nos dimos cuenta que  que era verdad y  que  cremaban los cuerpos de nuestros parientes".

Después de la evacuación de Auschwitz, fue llevado a Bergen-Belsen en marzo de 1945. Allí nos  dice: "El suelo estaba lleno de gente muerta y vi con mis propios ojos a los jóvenes en la búsqueda de piedras afiladas y cortando la carne de los cadáveres para asaral sobre el fuego..."

Después de todo lo que hemos oído de los supervivientes del Holocausto, el testimonio de Freddie Knoller podría ser cierto, pero también, para ser imparciales, hemos de creer todo sobre los "géiseres de sangre" de Elie. ¿No te parece?

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Author(s) Roberto Hernández
Title Sobrevivientes del Holocausto Comieron Carne Humana: Testimonio de Freddie Knoller
Sources http://vho.org/aaargh/fran/livres4/NFHolindustry.pdf http://static1.1.sqspcdn.com/static/f/523476/26270953/1432918801417/eliewiesel-nightfulltext_3_26_2014_3_23_04_pm.pdf?token=dzwW6maPj4JdWgMDZeCxwfT6%2BGo%3D http://www.imdb.com/title/tt0090015/ http://www.theguardian.com/world/2014/jan/27/genocide-survivors-cambodia-rwanda-holocaust-memorial-day https://www.timesoftunbridgewells.co.uk/holocaust-survivors-story-is-still-relevant-today/
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Dates published: 2016-03-19, first posted on CODOH: March 19, 2016, 7:04 p.m., last revision: n/a
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